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Mujeres CrossFiteras

http://www.rxmagazine.co/mujeres/detalle/crossfiteras-dulces-y-fuertes

Un excelente Articulo, no dejen de leerlo. Dulces y Fuertes.

VideoBook de Maria Antonia Sanchez T.

Les presento a  Maria Antonia Sanchez T.  (modelo profesional)

vean su VideoBook. en este enlace: http://www.youtube.com/watch?v=pnyzeTdsncw&feature=plcp

Julio 2012 Quema Grasas


La verdad sobre los fat burners
De las minas se puede extraer más carbón si se aumenta el número de vagonetas donde cargarlo y de mineros que las llenen. Con más vagonetas, sin contratar más mineros, no crece la producción. En el caso de los 'fat burners' (o 'quemagrasas') ocurre lo mismo.

"Pongamos que el carbón es la grasa corporal y los mineros, el nivel de actividad física o consumo de energía por parte del metabolismo. Las vagonetas son la L-carnitina (la estrella de los 'fat burners'). Por más vagonetas que introduzcas en la mina, si la cantidad de mineros se mantiene, no extraéremos más carbón. Así que si no haces más ejercicio, por mucha L-carnitina que tomes, no quemarás más grasa, asegura Juanjo Oya, biólogo e instructor de artes marciales. Juanjo, que ha entrenado a agentes de policía, recuerda que sus propias hermanas creyeron en el milagro de L-carnitina: "Perder grasa sin hacer esfuerzos físicos, comiendo de todo y en dos días. Al final le dieron la razón. No funcionó".

L-carnitina, glucagón, metionina, taurina, colina, inosina, lecitina, piruvato, efedra, óxido nítrico, ácido linoleico conjugado, creatinina... Son algunos nombres de las sustancias más conocidas popularmente como 'quemagrasas', traducción del inglés 'fat burners'. El Instituto Médico Láser (IML) recuerda en su web (www.iml.es) que esta denominación se remonta a los años 90, cuando Neal D. Barnard escribió el libro 'Foods that Cause You to Lose Weight: the Negative Calorie Effect' ("Los alimentos que pueden hacerte perder peso: el efecto de las calorías negativas). Barnard defendía que algunos alimentos contienen menos calorías que las que el cuerpo invierte en su digestión, por lo que al comerlos pierdes peso. Sin embargo, según el IML, "no existen alimentos con calorías negativas y/o con propiedades quemagrasas, ya que en sí tanto la denominación como su base fisiológica son erróneas.

¿Qué no hay que hacer?

La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) publica en su página web (www.seedo.es) una serie de conductas que recomienda evitar en relación con este tipo de productos.

Nunca sigas tratamientos farmacológicos sin registro oficial o en los que no se especifique su composición cuantitativa y cualitativa.

Evita utilizar fórmulas magistrales (cápsulas milagrosas) en las que se mezclan diferentes compuestos, como hormona tiroidea, diuréticos, anfetaminas, laxantes, cola de caballo, etcétera.

Recuerda que la hormona tiroidea no sirve para tratar la obesidad y, además, favorece el consumo de proteínas y disminuye el calcio óseo, acelerando la osteoporosis.

Está demostrado que el uso de gonadotrofinas, diuréticos y laxantes no tiene ninguna indicación en el tratamiento de la obesidad.

Olvida las dietas rápidas. La mayoría funcionan a costa del agua corporal y la masa muscular, y no de las grasas. Su éxito radica en que prometen pérdida de peso sin someterse a dieta y sin cambiar de hábitos.

Lo barato sale caro. Sus peligros para la salud son muchos: depresiones, psicosis, cuadros de ansiedad, hipertensión, arritmias cardíacas, fibrosis renal, tirotoxicosis, etcétera. Además del temido "efecto yo-yo".

¿Cuándo y cómo funcionan?

La eficacia de estas sustancias quemagrasas se debe a la práctica deportiva. Sin ejercicio, estos productos no hacen nada.

El caso típico es el del deportista que practica musculación con un programa muy intenso y un gran desgaste, sometido a una fuerte disciplina física y dietética. Cuando este culturista se va a presentar a competición y está en época de máxima preparación, puede recurrir a productos quemagrasas que acabarán de definir el músculo al eliminar los restos de grasa.

Los más populares son los que contienen L-carnitina, que es un aminoácido que actúa introduciendo los ácidos grasos dentro de la mitocondria de la célula. Ahí es donde la célula quema la grasa para obtener la energía que necesita y así mantenerse viva. Las células sintetizan su propia L-carnitina si es necesario. Así que, si le suministramos más de la q ue necesita, sin obligarles a trabajar más, no conseguiremos nada.

Frutas y Vitaminas



Alimentarse a diario debe incluir frutas, somos un país tropical-caribeño, con las frutas mas ricas y diversas. Hoy  les  traigo información importante relacionada a ésta inquietud, la intensión es tener una guía exacta, sencilla y concreta en relación a las frutas y su consumo diario.
 Las frutas son, quizás, los alimentos más llamativos por su diversidad de colores y formas. Pero además de lo que muestran a simple vista, forman parte de los alimentos con mayor cantidad de nutrientes y sustancias naturales altamente beneficiosas para la salud.
Si nos detenemos a pensar, veremos que las frutas y todos los vegetales, sobreviven a la intemperie, enfrentando todo tipo de condiciones y agresiones meteorológicas.
Todo ello es posible gracias a las sustancias protectoras y antioxidantes naturales que poseen. En definitiva esas mismas sustancias son las que nos protegen cuando consumimos el alimento.
Es decir que nos beneficiamos absolutamente con todas esas vitaminas y nutrientes que la fruta posee. Llenamos de vida todo nuestro organismo.


¿Qué beneficios nos aporta consumir frutas?


  • Aportan una variedad y cantidad de vitaminas y minerales; principalmente vitamina C
  • Hidratan el organismo rápidamente.
  • Ayudan al correcto funcionamiento del aparato digestivo.
  • Facilita el drenaje de líquidos, al ser diuréticas y depuradoras del organismo.
  • Aportan fibras vegetales solubles
  • No aportan grasas (excepto los frutos secos, olivas, aguacates y cocos que aportan aceites beneficiosos para el organismo).
  • Aportan vitaminas antioxidantes naturales.
La vitamina que más abunda en las frutas es la C, y lo que es importante de esta vitamina, es que nuestro organismo no la sintetiza, por eso la alimentación debe proveerla.
La cantidad de vitamina C en la fruta es muy variada, siendo los kiwis, las fresas, las frambuesas y los cítricos quienes gozan de mayor contenido.
La vitamina C tiene un alto poder antioxidante, con lo que se convierte en protectora de los tejidos y células de nuestro organismo.

La vitamina C, debe reponerse día a día a través de alimentos, puesto que no se acumula en el organismo, y su exceso es eliminado en la orina.
También se destruye muy fácilmente, por altas temperaturas, cocción, aire y luz. Por eso lo mejor es consumir frutas crudas para así asegurarnos la ingesta máxima de vitaminas.


Los principales componentes de la fruta son:

  • Agua: Es el principal componente de la fruta.
    Aproximadamente por cada 100 gramos de fruta, consumimos 80 a 90 gramos de agua. Por lo tanto comer fruta, desde un punto de vista de hidratación, es casi como beber agua. Sin embargo, en caso de ciertos regímenes alimenticios se debe tener en cuenta su contenido de azúcar.
  • Hidratos de carbono: la fructosa es el azúcar de la fruta. Como la fructosa es un monosacárido, el organismo la absorbe y asimila rápidamente. Por eso decimos que las frutas son una fuente de energía instantánea. Los hidratos también están presentes glucosa y la sacarosa.
  • Fibra vegetal: Cada 100 gramos de fruta suponen consumir alrededor de 2 gramos de fibra.
    La pectina, un tipo de fibra altamente beneficiosa para el organismo, es la que se encuentra mayoritariamente en las frutas.
  • Sales minerales: el consumo de frutas de manera diaria ayuda a regular el equilibrio mineral en el organismo. Contienen un alto nivel de potasio y baja cantidad de sodio. También aportan magnesio y algunas calcio.
  • Ácidos orgánicos y aromas: esos ácidos son normalmente tolerados por nuestro organismo, excepto en situaciones especiales donde debemos recurrir a aquellas frutas con bajo contenido de ácidos orgánicos.
  • Vitaminas: las frutas nos aportan grandes cantidades de vitaminas, ya que son especialmente ricas en betacarotenos, poderosos antioxidantes que nos protegen las mucosas y la piel.

El aporte calórico
Existe la creencia popular que dice se debe descartar el aporte calórico de las frutas. Esto es una verdad parcial.

Su aporte calórico procede de los azúcares o hidratos de carbono de fácil absorción, y entre una fruta y otra existe una notable diferencia calórica.
Consumirlas en exceso supone un aumento de calorías, las cuales, por la forma en que las sintetiza nuestro organismo, pueden transformarse en reserva lipida en nuestro organismo.
A su vez, y dado el diferente aporte calórico que tienen algunas frutas de otras como por ejemplo un aguacate (palta) comparado con una tangerina (mandarina), se debe considerar este factor al incluirlas en una ración de calorías controladas.

De todas formas, se las considera un comodín en toda dieta, sobre todo por su aporte de nutrientes (vitaminas, minerales y demás). Lo más adecuado es consumirlas a modo de colación o merienda, ya sea a media mañana y a media tarde, sin abusar en el consumo diario.
La ración diaria recomendada es de 3 a 4 piezas diarias y esta permitirá cubrir los requerimientos diarios de vitaminas y minerales.  (Licenciada Marcela Licata)
"Se ama más lo que con mayor esfuerzo se ha conseguido" Aristóteles

Claves para comer sano

El estrés y la acumulación de tareas nos han hecho olvidar el abecé de una buena alimentación. La velocidad nos empuja a comprar productos elaborados y a consumir en establecimientos de comida rápida, pero con unas prácticas sencillas puedes comer bien

Variedad y calidad

1. La cantidad de comida debe cubrir tus exigencias energéticas.
2. Selecciona alimentos de todos los grupos principales que forman la pirámide nutricional; uno solo no te aporta los nutrientes que necesitas.
3. Factores como la edad, el sexo y la actividad física delimitan tu ingestión diaria. Para mantener tu peso tienes que compensar lo que comes con la energía que gastas.
4. Una dieta normal proporciona 50 a 60 por ciento de energía a través de los hidratos de carbono, 30 por ciento la obtienes de los lípidos y el 10 o 15 por ciento restante lo aportan las proteínas.

Come despacio sin engullir
Vigila la cantidad de comida
que ingieres con estos trucos
que te damos:


5. Mastica bien y despacio.
6. Levántate de la mesa con el estómago aún ligero, pero sin apetito.
Come para quitarte el hambre, pero nunca para llenarte.
7. Utiliza platos y cubiertos de postre o pequeños y déjalos
en la mesa entre un bocado y otro.
8. Come sentado y concéntrate en todo: olor, sabor y textura.

Mínimo 3, máximo 5

9. Come entre tres veces y cinco veces al día platos que no sean muy abundantes.
10. Desayuna; incluye alimentos de estos tres grupos: lácteos, cereales y frutas.
11. Evita “picar” entre comidas.

Sal a comprar con el estómago lleno

12. Para comprar de forma racional, con la cabeza y sin dejarte llevar por la ansiedad, tienes que ir al supermercado sin hambre.
13. Acostúmbrate a meter en el carrito de la compra lo que sea realmente necesario y nutritivo.

Cocina sin grasa
y poca sal


14. Evita cocinar con salsas grasas o grandes cantidades de sal.
Prepara los alimentos en su propio jugo y con aliños ligeros y usa
técnicas sanas, como la cocción al vapor, a la plancha, en microondas,
al horno.

15. Aliña tus platos con aceite de oliva, aporta sustancias muy beneficiosas.

16. Modifica las recetas para eliminar grasas saturadas, colesterol, azúcares agregados o con sal.

17. Realza el sabor con especias para evitar la sal.

Muévete y ejercita
tus músculos


18. Realiza actividades diversas para ejercitar todos
los músculos, incluyendo el corazón.

19. Necesitas ejercicios que te ayuden a desarrollar
la resistencia cardiovascular, la fuerza muscular
y ósea y, la flexibilidad.

20. Los expertos aconsejan realizar alrededor de
30 minutos diarios de actividad física moderada,
o más tiempo en días alternos.

Apúntate a la pirámide nutricional

21. Los siguientes alimentos te dan el marco para una
dieta saludable: pasta, arroz, pan, cereales de grano
entero y enriquecidos, vegetales, frutas, lácteos, carnes
magras, aves, pescado y granos.

22. Reduce el consumo de proteínas de origen animal
y sustitúyelas por granos o cereales integrales. Sobre
todo, toma menos carnes rojas y más pescados azules.

23. Sustituye la leche entera por la descremada o la de
soja enriquecida con calcio, y los quesos grasos o curados
por los tiernos.

24. No tomes más de cuatro yemas de huevo por semana,
puedes superar esta cantidad en el caso de usar sólo las claras.

25. Los vegetales, son la base de tu alimentación junto a los
cereales y los granos. Selecciona alimentos integrales, ya que
tienen mayor cantidad de fibra y minerales.

26. Todos los días toma al menos dos piezas de fruta fresca.

27. ¡Toma alcohol con cuidado! No consumas más de 30 g al día.

Bebe suficiente agua

Cada día tienes que beber la cantidad adecuada de agua, así

aseguras el correcto funcionamiento de tus procesos orgánicos
y, sobre todo, eliminas residuos. Necesitas tomar entre dos a
tres litros al día: una parte la obtienes de los alimentos y la otra
bebiendo líquidos. Pero ¡no te precipites!, esta norma tiene matices.

28. Si consumes agua durante o después de las comidas disminuyes
el grado de acidez de tu estómago, pero recuerda que esto provoca la
inactivación de las enzimas digestivas; al diluirse pierden eficacia y la
digestión se verá ralentizada.

29. Si sueles tomar bebidas frías con las comidas o le pone mucho
hielo a la jarra de agua, estás haciendo que la temperatura de tu
estómago baje y como consecuencia la digestión de la comida se
ralentiza más.

30. Si quieres beneficiarte el doble de las propiedades del agua,
memoriza estos dos consejos: trata de beber en los intervalos de
comida, dos hora después de comer y media hora antes de la
siguiente comida. Bebe uno o dos vasos de agua al levantarte,
así consigues una hidratación óptima, al mismo tiempo que activas
los mecanismos de limpieza del organismo
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